Los problemas de obesidad y sobrepeso suelen ser motivos frecuentes de consulta a los profesionales de la salud en Colombia y Latinoamérica. En la sociedad actual, obsesionada por el aspecto físico, mucha gente cree que la obesidad únicamente afecta la imagen y estética de los individuos; lo cierto es que el sobrepeso tiene graves consecuencias médicas que afectan el bienestar integral de quienes lo padecen. La obesidad y el sobrepeso han llegado a convertirse en problemas de salud pública por su elevada incidencia. De manera alarmante, los países más desarrollados se ven afectados por un flagelo que impacta a una tercera parte de su población. Sin embargo, y pese a este preocupante hecho, se trata de un problema médico poco atendido en sus características médicas fundamentales.

¿Qué es la obesidad?

La acumulación excesiva de grasa en el cuerpo, acompañada por el aumento de peso corporal, se define como obesidad. En algunas personas esta afección es muy evidente debido a su gran volumen corporal y exceso de peso; en otras, sin embargo, la obesidad no resulta tan evidente, aunque presenten un cierto grado de sobrepeso. Las características particulares de cada caso y de cada individuo limitan la posibilidad de aplicar el concepto de obesidad de manera generalizable. Más complicado aún, si tenemos en cuenta que se ha disparado el número de consultas de jóvenes y adolescentes que presentan sobrepesos mínimos y buscan mejorar su apariencia física. El ideal de belleza promovido por los medios masivos de comunicación genera aún más confusión; el prototipo de belleza se transforma permanentemente y para algunos se convierte en una obsesión que les impide tener ideas realistas sobre su condición física.

¿Por qué tratar la obesidad?      

En principio hay una razón de “peso”: a ningún obeso le gusta serlo. Por lo tanto, el primer beneficio de reducir peso es psicológico: la persona mejora su autoestima, recupera la seguridad en sí mismo y esto ve reflejado en una mejor aceptación social que optimiza su bienestar general.
Por otra parte, reducir peso y medidas permite elevar la calidad y la cantidad de vida; pues se trata de asumir una verdadera cultura de bienestar que reduce la posibilidad de padecer enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial y la artrosis, entre otras. Más, si se tiene en cuenta que bajar de peso ayuda a mejorar la tolerancia al ejercicio físico y evita complicaciones a la hora de una intervención quirúrgica, en caso de ser necesaria.

Un programa integral para el control de peso

El Programa Control de Peso Vida Plus, creado por un equipo interdisciplinario de expertos, apoyados por el Sistema Orbera, que combina dos estrategias clínicamente comprobadas para reducir el apetito, se presenta como una alternativa real para perder peso y mantener los resultados a través del tiempo.
Las personas que participan de este programa pueden esperar una reducción notable de peso en los primeros seis meses. La cantidad de peso que pierdan y el tiempo que logren mantener su nuevo estado, dependerán de lo bien que adopten los cambios en su estilo de vida a largo plazo, lo cual implicará una transformación en sus comidas, sus actividades físicas y su entrono social.
Sin embargo, antes de decidirse a ingresar en el programa el paciente debe entender que cuando la obesidad se presenta, permanece durante toda la vida; por lo tanto quien la padece tendrá que luchar permanentemente para perder el exceso de peso o para mantener el peso perdido. De igual manera, la terapia que se elija debe ser permanente y su guía estar a cargo de un equipo de expertos integrado por un gastroenterólogo, una enfermera, un nutricionista, un entrenador físico y un psicólogo.
Adicionalmente, las personas obesas deben dejar de percibir su condición sólo como un problema estético que puede resolverse con fórmulas mágicas y a corto plazo; tal actitud evidencia un grave desconocimiento de la enfermedad que en realidad padecen y que conjuga los diversos problemas antes mencionados.
Con todo, es claro que para obtener el peso y la figura ideal de manera saludable, el paciente debe partir de tres principios básicos: buscar asesoría interdisciplinaria y profesional; comprometerse a iniciar un programa de adelgazamiento que le permita reducir peso hasta un nivel cercano al normal y, fundamentalmente, realizar un cambio significativo en sus hábitos de vida.