Una nutrición balanceada es la clave para llegar a un peso corporal óptimo. Después de una pérdida importante de peso, es común que el paciente lo recupere de una manera vertiginosa sino cambia su estilo de alimentación, por esto, debe haber un asesoramiento por parte de un nutricionista.

Consumir alimentos en exceso, no necesariamente significa llegar a la saciedad que el cuerpo necesita para su correcto funcionamiento. Una nutrición balanceada debe incluir carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales, fibra y agua, en una medida justa, es decir con aportes kilocalóricos bajos.

El número de comidas que se realizan en el día debe ser controlada, al igual que las cantidades que se ingieren, para que el proceso de búsqueda de peso ideal sea efectivo. No manejar una nutrición adecuada lleva al paciente a recuperar peso y a tener problemas de salud, como daños cardio-respiratorios, hipertensión arterial, diabetes, entre otras.